19 oct 2008

Líneas (25)

Traigo los ojos con que ella miró estas cosas, porque me dio sus ojos para ver.

Juan Rulfo, Pedro Páramo

15 oct 2008

Cuenta de resultados

«He reinado más de 50 años, en victoria o paz. Amado por mis súbditos, temido por mis enemigos y respetado por mis aliados. Riquezas y honores, poder y placeres, aguardaron mi llamada para acudir de inmediato. No existe terrena bendición que me haya sido esquiva. En esta situación he anotado diligentemente los días de pura y auténtica felicidad que he disfrutado: suman catorce.»

Testamento de Abderramán III

14 oct 2008

Elegir

«Y aquí abajo está el nuestro. Nuestro momento está aquí. Y todo esto acabará en el instante en que subamos al cubo de Troy.»

Los goonies

10 oct 2008

5 oct 2008

El genio bueno

«Amigo mío, te esperaba, te juro que te he acompañado fielmente a todas partes desde que montas a caballo, y desde entonces me he ocupado de ti, en carreteras y caminos, en asaltos y combates, sin cesar te he protegido para que nada te sucediese. En todas las cortes en las que había justas, caballero generoso, yo te he protegido con tu escudo; y lo mismo hice sin reserva en Tierra Santa. [...] En Prusia, te guardé de los Eslavos y los Rusos; en Inglaterra y en Francia, velé por ti. [...] En Toscana y Lombardía, supe tener cuidado de ti. En todos los lugares evité deshonra. Adondequiera que te llevase tu deseo, allí estaba yo cerca de ti, invisible. [...] Tienes que saber que siempre te he rodeado de mi fiel vigilancia.»

Peter von Staufenberg
Anónimo del s. XIV

30 sept 2008

Cosmofobia

«“Sí, las estrellas también viven y respiran, igual que los árboles”, pienso. Ahora me están contemplando. Saben lo que he hecho hasta este momento, saben lo que me dispongo a hacer en el futuro. Nada escapa a su mirada, ni el más trivial de los detalles. Bajo este cielo resplandeciente vuelve a invadirme un pánico atroz. Se me hace difícil respirar, los latidos del corazón se me aceleran. Hasta hoy había vivido bajo un número prodigioso de estrellas y ni siquiera había reparado en su existencia. No me había detenido un solo segundo a pensar en las estrellas. Y no sólo en las estrellas.»

Kafka en la orilla
Haruki Murakami

Traducción de Lourdes Porta